Sesión 2: Crear personajes complejos y creíbles

La historia es importante, pero ninguna historia vale por si sola, es el desarrollo de los personajes lo que hace que sea emocionante, después de todo, alguien escalando una montaña es chévere, pero alguien escalando una montaña mientras se enfrenta a sus peores miedos, ¡eso es una historia!

Personajes planos contra personajes tridimensionales
No solo son los secretos y traumas que esconden nuestros personajes lo que hace que sea mas entretenido leer, también hace que sea entretenido escribir sobre ellos. Y aunque puedes crear 500 millones de personajes en tu vida como escritor, lo mas seguro es que todos entren dentro de una de estas categorías.

Protagonista, Secundario y Antagonista.

El protagonista es el personaje que lleva el peso de la trama en sus hombros, en la gran mayoría de historias, el personaje se embarca en una senda para encontrar lo que quiere y necesita mas que nada en el mundo, ya sea fama, fortuna, venganza, reunirse con alguien, o reencontrarse consigo mismo, sobreponerse a la pobreza, a una enfermedad y mil otras situaciones mas.

Secundario es quien o quienes tienen un rol importante en la vida de tu protagonista. Algunas estarán durante toda la vida de tu personaje, otros solo por un tiempo, como en la vida misma. Los personajes secundarios pueden ser amigos, amantes, fantasmas, visiones, mascotas, lo que tu quieras. Y lo importante es que estos personajes también tienen sueños, necesidades y quieren algo, tienen aventuras por si solos y sus aventuras generalmente sirven como alivio cómico al drama, o drama en la comedia, sirven para darle otro punto de vista al sendero de tu protagonista, para complementarlo, retarlo, para añadir profundidad.

El antagonista puede ser físico, un personaje de carne y hueso que se interpone entre tu protagonista y su meta. Esto no significa que todos los antagonistas sean malos o monstruos. Algunos antagonistas simplemente sienten celos, o tienen un mal entendimiento de la situación, o teniendo una meta diferente a tu protagonista, funcionan como un espejo que refleja la realidad de tu protagonista desde la oscuridad

Un personaje plano es algo como: Juan era un tipo chévere. Que le caía bien a todos y siempre andaba sonriente.

Un personaje mejor desarrollado es algo como: Juan García era un tipo bueno. Le caía bien a todos y siempre andaba sonriente. Pero eso era solo una mascara, ya que por las noches, Juan pasaba las horas hackeando sistemas informáticos para un grupo terrorista que había conocido gracias a su primo, Roberto.

Juan no necesitaba dormir mucho, lo que era bueno para sus labores nocturnas. Con tan solo dos horas de sueño podía funcionar como un miembro productivo de la sociedad y pasar la noche entera robando identidades, vendiendo drogas y enlazando a los mas grandes matones del mundo con empresarios que odiaban la competencia.

Pero mas que el dinero, era esa emoción por tener una vida secreta, por hacer algo que nadie mas que el sabia como hacer tan bien lo que iba borrando de forma imperceptible, su sonrisa y su amabilidad.

Si Main es tu protagonista y Juan invita a… Maria a salir, no significa que Juan es el malo del asunto, es simplemente un tipo que tiene el mismo deseo que Main.

Pero, si, también están los imbéciles, de nuevo, como en la vida, alguien que decide que quiere salir con María, no porque le guste María, simplemente quiere generar una reacción en Main pa’ que Main lo reviente a coñazos o quiera hacerlo, llevando a Main a perder la razón, la calma, la paciencia y posiblemente en esas actitudes, María vea a un tipo con el que no quisiera estar tampoco. Entonces, la historia de Main en ese caso, seria, controlar sus reacciones, en lugar de confrontar, de perder la razón, la calma y la paciencia, Main debe aceptar que María es libre de salir con quien le de su gana y que si María es inteligente, en poco tiempo se dará cuenta por si sola que el mamaguevo Juan ese es un pajuo! Y si no se da cuenta, entonces, a lo mejor, Main esta mejor sin la mujercita esa!

El Antagonista abstracto puede ser una enfermedad, o un gobierno corrupto, el coronavirus es un antagonista abstracto, no son personas, son situaciones, contextos que no tienen forma física, pero se interponen entre nuestro protagonista y su meta.

Para reconocer a un antagonista abstracto, solo debes preguntarte ¿mi protagonista puede caerle a coñazos al antagonista?
Si la respuesta es no, porque es un fantasma o es una lesión o es un virus, una ideología, trauma… entonces tu antagonista es abstracto.

Y eso es! Nuestra segunda sesión, lista! En la tercera vamos a seguir desarrollando personajes para añadir detalles un poco mas personales, peculiares y que hacen a de un personaje, alguien que podemos ver, oler, sentir, escuchar y de alguna forma, tocar.

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